Muchas tareas diarias podrán hacerse sin tocar una pantalla, o usándola solo de forma puntual. No hablamos de ciencia ficción, sino de un cambio de interfaz que ya está en marcha.
Las búsquedas que antes se hacían en Google —“mejor hotel con encanto en Granada”, “dónde alojarse en Palma con niños”— ahora se formulan directamente a una inteligencia artificial.